Poetas con Luz AmbienteAntonio García de Dionisio

Poetas con Luz Ambiente, Antonio García de Dionisio

“De la vida, el recuerdo. La palabra en su hondo silencio, en su escritura fácil; en su abismo y su miedo. Todo en la esperanza de arrancar lo negado, de acertar entre los sueños a escoger la vida irrepetible en su vertiente única, antes de que el silencio desordene la escritura en su riesgo y su caricia”.

A Antonio, al igual que otros poetas de este proyecto, lo conocí la mañana en que hicimos la sesión. A priori, puede dar la sensación de ser un handicap; cuestión que no niego, pero no es el caso. Con Antonio desde el minuto uno, tuve la sensación de un hombre sincero y cercano, con un bagaje en la vida muy amplio. Toda una vida dedicada al arte en multitud de expresiones, música, literatura, filosofía, fundador de grupos y actividades relacionadas con la cultura.

Iniciamos la sesión en su despacho, del que ya me había advertido de tenerlo lleno de libros, Cd’s, recuerdos, etc. En definitiva un “Totum Revolutum”, al que solo pasaba él. La primera impresión al verlo, era la de darle la razón, pero nunca más lejos de la realidad; la primera sensación se convirtió en todo lo contrario… esa habitación sabía a sabiduría -valga esta expresión redundante- y a orden. Perfectamente podría ser esa la localización, pero me gusta que la sesión sea amplia a la hora de fotografiar, por esa razón lo hicimos en otras dependencias. Además, un pasillo “lleno de música”-discos y Cd’s- y el salón.

De nuevo la elección resultó muy complicada, finalmente preferí mostrarlo con un retrato sin la multitud de libros, Cd’s, discos…, puesto que Luís no se puede entender, sin la multitud de las disciplinas en las que ha bebido. En su rostro y mirada, se encuentra la sabiduría como valor añadido en el tiempo.

Ante un poeta de este calado y tan polifacético, sería un desperdicio del tiempo, no dedicarlo también a la charla como complemento de la sesión, en la que alternábamos shooting y conversación.

No quiero dejar de comentar, “el susto” que me provocó su elección del vestuario, una camisa de rayas finas y verticales. Todo fotógrafo sabe que un vestuario de estas características, saca a relucir el Efecto Moiré. Pero como al principio sobre su despacho, de nuevo la impresión nada tuvo que ver con la realidad. Después de un buen rato de charla durante y después de la sesión, no podía haber elegido mejor, para significar la honestidad ante la vida de Antonio.

Antonio García de Dionisio ©Pepe Galanes

Antonio García de Dionisio

De la vida, el recuerdo. La palabra en su hondo silencio, en su escritura fácil; en su abismo y su miedo. Todo en la esperanza de arrancar lo negado, de acertar entre los sueños a escoger la vida irrepetible en su vertiente única, antes de que el silencio desordene la escritura en su riesgo y su caricia.

El poema me niega y me distrae, hace de mí la distancia y la duda; ese proyecto que se forma entre palabra y vida; entre verdad y sueño. Medito ante la sorpresa y, casi siempre, encuentro en la palabra el lugar donde ensayar la vida; la esperanza del sacrificio y la búsqueda; el enigma con que las palabras dan vida a lo nombrado, a todo lo que el poeta busca y dignifica en sus silencios.

Entre la frase que el tiempo me reprocha haberme guardado en el olvido y la memoria que siempre desestima los reproches, está la exactitud de la palabra por nacer; la otra dignidad de lo que espera; el reto de saber que todo existe antes de conocerlo. Yo me acerco a lo que creo, como si el tiempo hubiese detenido los placeres y las burlas delante de un espejo, donde miro y me acecho a mí mismo mirándome; buscándome en el rostro de las frases olvidadas, todas las lejanías que me acerquen al punto de partida.

De la vida el recuerdo, entre dolor y risas…

 

Antonio García de Dionisio

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