Poetas con Luz AmbienteAmador Palacios

Poetas con Luz Ambiente, Amador Palacios

“Hacer poesía es hablar. Generar poesía es, puramente, establecer un acto de habla. Pues la ejecución de la poesía es idéntica a la instaurada en la conversación, y la materia prima es la misma en ambas. Y esa materia prima es el pensamiento, impalpable. La base, y la totalidad, del pensamiento no es otra que el lenguaje, las palabras. No se piensa sintiendo sino con palabras”.

Se que soy reiterativo a la hora de comentar, que es la primera vez que nos vemos poeta y fotógrafo; está siendo un común denominador en muchos casos. Pero en este, también coincide que es la primera vez que visito Alameda de Cervera.

El día resultó ser muy desapacible, pero ideal para el cometido que me llevaba.

La vivienda en Alameda de Cervera, es donde Amador decidió que realizásemos la sesión. Una antigua escuela, con un gran aporte de luz que para nada necesitaba complementar con otra fuente. Nada más ver ese espacio, te das cuenta que todo está pensado para ese lugar esté dedicado a la creación y el descanso que necesita el poeta para desarrollar su arte.

La sesión se desarrollo de forma muy paralela a otras, pero como casi siempre sucede, siempre hay una cuestión que las diferencia. En este caso después de haber pasado un buen rato fotografiando y con material suficiente, Amador me invitó a subir a la terraza desde la que domina todo, “ese mar” de tierra, esa llanura manchega, que tanto deslumbra a gente de fuera y que tan poco apreciamos los de aquí. Como he comentado antes, el día muy desapacible y en la terraza si cabe más; pero resultó ser el entorno y la luz con ese plus de más para elegir el retrato de Amador en esa localización.

Amador Palacios ©Pepe Galanes

Amador Palacios

La poesía no es música porque es habla. Este aserto puede parecer paradójico, pues la poesía contiene elementos musicales: escansión, ritmo, disonancias, estribillos, repeticiones, rima; la cual, sin ser puramente musical, acerca la poesía mucho a la música. Pero el poema no es una partitura, no es una variante del absoluto hecho musical.

Hacer poesía es hablar. Generar poesía es, puramente, establecer un acto de habla. Pues la ejecución de la poesía es idéntica a la instaurada en la conversación, y la materia prima es la misma en ambas. Y esa materia prima es el pensamiento, impalpable. La base, y la totalidad, del pensamiento no es otra que el lenguaje, las palabras. No se piensa sintiendo sino con palabras. Además, la escritura no es necesaria para que se conforme necesariamente el poema. Supongamos que el célebre soneto de Quevedo que comienza por “Cerrar podrá mis ojos la postrera” y acaba en “Polvo serán mas polvo enamorado”, nunca hubiese sido escrito, sólo memorizado por Quevedo. No hubiese sido difundido, siendo ignorado por todos, salvo por el propio Quevedo vivo. Aun así, el soneto estaría perfectamente creado, como si se hubiera escrito. ¡Absolutamente existente!, insisto. Y además, y aquí recojo la moraleja de un aforismo de Ángel Crespo, seguiría, como su posible copia en papel, mejorando el mundo. Esto es algo que sólo ocurre en la poesía, pues en la música, por ejemplo, la partitura de una obra, que no saliese del pensamiento del músico, no bastaría para definirla como creada  completamente, siendo necesario, para ello, que la música sea interpretada. Y mucho menos en el caso de las artes espaciales. Si un pintor piensa un cuadro, ese cuadro nada vale hasta que, en el exterior, no exhiba sus pinceladas, su textura, su color, su densidad… Estos juicios han suscitado, casi siempre, controversias, cuando he tenido la ocasión de exponerlos. Lo que quiero decir es que un poema no cambia su sustancia al pronunciarlo; es suficiente con que se haga y se guarezca en el pensamiento. Y la escritura del poema no determina, crucialmente, su calidad.

Entonces, si estamos de acuerdo en que la poesía es en esencia habla; ¿en qué se diferencia de la expresión coloquial? Esta última es funcional, mientras que el poema es un objeto artístico. Y si queremos insistir en que el poema es un acto de habla y el poeta al expresarse poéticamente, habla, tendremos que conceder que la poesía es un habla, sí, mas, en todo caso, aunque no siempre (verbigracia: Gloria Fuertes), un habla especial.

SUGERENCIA

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario